Al Borde de la Razón

Este Blog forma parte del proyecto narrativo Los seis momentos clave de mi vida, bajo la dirección del maestro Sandro Cohen dentro de la materia Redacción Universitaria del departamento de Humanidades, División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco.

junio 30, 2013

Amor a primera vista


Fue un 16 de enero de 2009 cuando nos conocimos. Recuerdo muy bien su rostro a lo lejos en aquel bar. Yo no me atreví a hablarle; sin embargo, mi amiga Diana le invitó una cerveza en mi nombre.

Se acercó a platicar conmigo. Nos conocimos más de lo que esperaba. Fue emocionante el saber que vivíamos relativamente cerca, que trabajaba por donde yo comenzaría a trabajar y que coincidíamos en fechas y lugares. Aquella noche me sucedió lo que suelen llamar “amor a primera vista”. Simplemente, me enamoré.

Nuestra primera cita fue el 14 de febrero del mismo año. Fuimos a comer a la Cúspide en Lomas Verdes y platicamos tanto que la tarde pasó muy rápido; no nos dimos cuenta de la hora. Empezamos a salir constantemente, hasta que decidimos tener una relación formal el 6 de marzo.

Por primera vez en mi vida sentí lo que era el verdadero amor, aunque suene cursi. Supe lo que implicaba una relación sentimental en todos los aspectos: respeto, amor, comprensión, fidelidad y lo más importante, confianza.

Yo tenía 19 años y vivía de fiesta en fiesta los fines de semana. Gracias a sus consejos y a los siete años que me llevaba entendí que, tomar y fumar, no era bueno para mi cuerpo.

Me enseñó a valorar el esfuerzo de mi familia por pagarme la universidad y que no era bueno gastar el dinero en tanta fiesta y alcohol. A su lado, supe lo que es ser responsable, y más cuando entré al Hospital General de Naucalpan a trabajar. Comencé a sentir las ganas de querer formar una familia, de casarme, y de envejecer al lado de alguien.

 Como en toda relación, tuvimos altas y bajas, pero vivimos cosas padrísimas; por ejemplo conciertos como el de Pandora, donde nos comprometimos con la canción “Cosas que nunca te dije”. Realizamos varios viajes: Guanajuato, Michoacán y Puebla. Compartimos muchas experiencias como fiestas familiares (de esas que terminan al día siguiente de tanto bailar); superamos problemas tanto laborales como familiares, cambios de trabajo, defunciones, etcétera.

Estando con su familia pude sentir el calor de hogar, pues mi familia es pequeña y no muy unida. Yo prefería estar en su casa a estar en la mía por no sentir tanta confianza como con mi nueva familia. De 2010 en adelante empecé a pasar Año Nuevo y/o Navidad con su familia. Jamás pensé separarme de mi familia en fechas tan importantes.

Han sido los cuatro años más importantes de mi vida. Grandes experiencias al lado del amor de mi vida.