En
el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) existen
varias modalidades de estudio. Yo me quedé en Prepa Bilingüe, mientras que Ana
y Ale en Prepa Tec. La diferencia entre estas modalidades era que yo tendría
clases tanto en inglés como en español, y ellas siempre en español.
Yo
estaba muy nerviosa, pues deseábamos estudiar juntas, y ahora estaría apartada de ellas.
No
sabía lo que me esperaba. Ese miedo junto con mis nervios fue desapareciendo poco
a poco; encontré a quienes hasta la fecha, son mis mejores amigos.
Esta
escuela era completamente diferente a las otras donde estudié la primaria y la
secundaria; empezando por el tamaño, la zona, la gente, el trato, la dificultad
y la dedicación que había que darle a mis estudios.
Encontré
gente de todo tipo: fresas, darks, nerds, punks y los
deportistas, entre otros. No
había persona alguna que no estuviera dentro de alguno de estos grupos.
A
pesar de estar tan marcadas las diferencias económicas y sociales que existían
entre todos los alumnos, la gente se apoyaba entre sí. El compañerismo, la
amistad, el trabajo en equipo y el no ser egoísta fueron puntos clave para
poder sobrevivir a esta etapa tan pesada en cuanto a estudios y dedicación se
refiere.
Me
costó trabajo adaptarme a mi nuevo ritmo de vida. Ahora me tenía que ir en
transporte de la escuela, levantarme más temprano, y poner atención para
obtener buenas calificaciones, o por lo menos para no reprobar porque me
atrasaría.
Pasé
momentos difíciles, pues reprobé algunas materias y tuve que cursar veranos
para aprobarlas, pero aún así fue necesario quedarme otro año en la prepa.
Haber
reprobado algunas materias me dejó grandes experiencias tanto al conocer gente distinta, como
en mi persona; ya que me ayudó a madurar, a ser más dedicada, consciente y a valorar el
esfuerzo económico de mi hermana al pagar mi colegiatura.
Mi hermana me
quería regalar en mi cumpleaños 18 un coche, y hasta me propuso que me inscribiera en
otra preparatoria, pero me gustaba tanto el Tec,
que preferí usar el dinero del coche en el año extra que hice de
preparatoria.
Ese año fue
el mejor de los cuatro que cursé. Sin duda, la mejor etapa escolar, hasta ahora.